DESMONTES

Como se observa en la imagen, el MC se dispone para contener un desmonte, empleando en este caso la cara vertical del mismo para conformar la parte externa de la cuneta revestida.

Se puede emplear en obra nueva o en obra de conservación.

Si el desmonte tiene gran altura, colocamos varias líneas de MC, disponiendo las piezas de forma escalonada.

Como se observa en la imagen, el MC se dispone para contener un desmonte, empleando en este caso la cara vertical del mismo para conformar la parte externa de la cuneta revestida.

Se puede emplear en obra nueva o en obra de conservación.

Si el desmonte tiene gran altura, colocamos varias líneas de MC, disponiendo las piezas de forma escalonada.

En caso de movimiento de talud

Si a pesar de la actuación de la línea de MC, en un determinado momento se produce un movimiento del talud, los efectos del mismo se verán minimizados:

  • En todo caso los movimientos están más limitados.
  • La vía se verá preservada de la invasión de material, evitando o aminorando unas consecuencias poco deseables como la aparición de barros en la calzada.
  • Por último, teniendo en cuenta el efecto de reparto de la línea de MC los movimientos inducidos por el talud se verán limitados y la afección a la vía será más reducida.
Para obra nueva

Si nos referimos a obra nueva, lo más recomendable una vez realizado el desmonte de la vía – y como consecuencia ponerse en marcha los movimientos reológicos de ajuste del terreno – es disponer la línea de MC en la base, de la forma siguiente:

  • Se ejecuta la sobreexcavación oportuna para alojar los MC.
  • Disponemos drenaje, en su caso mejora de soporte, capa de regularización, etc.
  • Colocamos los MC debidamente interconectados, en este caso toma aún más importancia este hecho pues ahora los empujes son más impredecibles.
  • Procedemos al relleno del trasdós de la línea de MC.

Las mejoras de esta actuación son variadas.

  • Se complementa desde el primer momento la resistencia natural del talud, que ahora ya cuenta con la base de MC para establecer su resistencia de conjunto.
  • Una vez fijada la línea de MC, se aumenta el coeficiente de seguridad al deslizamiento en cada uno de los puntos del talud contenido.
En caso de movimiento de talud

Si a pesar de la actuación de la línea de MC, en un determinado momento se produce un movimiento del talud, los efectos del mismo se verán minimizados:

  • En todo caso los movimientos están más limitados.
  • La vía se verá preservada de la invasión de material, evitando o aminorando unas consecuencias poco deseables como la aparición de barros en la calzada.
  • Por último, teniendo en cuenta el efecto de reparto de la línea de MC los movimientos inducidos por el talud se verán limitados y la afección a la vía será más reducida.
Para obra nueva

Si nos referimos a obra nueva, lo más recomendable una vez realizado el desmonte de la vía – y como consecuencia ponerse en marcha los movimientos reológicos de ajuste del terreno – es disponer la línea de MC en la base, de la forma siguiente:

  • Se ejecuta la sobreexcavación oportuna para alojar los MC.
  • Disponemos drenaje, en su caso mejora de soporte, capa de regularización, etc.
  • Colocamos los MC debidamente interconectados, en este caso toma aún más importancia este hecho pues ahora los empujes son más impredecibles.
  • Procedemos al relleno del trasdós de la línea de MC.

Las mejoras de esta actuación son variadas.

  • Se complementa desde el primer momento la resistencia natural del talud, que ahora ya cuenta con la base de MC para establecer su resistencia de conjunto.
  • Una vez fijada la línea de MC, se aumenta el coeficiente de seguridad al deslizamiento en cada uno de los puntos del talud contenido.
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